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Ligar: Ay! Cómo hemos cambiado! (PARTE I)

Con la llegada a nuestras vidas de las aplicaciones móviles y las redes sociales, nuestro mundo ha cambiado; la forma de relacionarnos ha cambiado; hasta nuestro lenguaje se ha visto modificado. El “arte de la seducción” tampoco se escapa del emergente y vertiginoso avance de las nuevas tecnologías y ello nos ha llevado a plantearos a continuación algunas curiosidades sobre este tema: ¿ligamos igual que antes? ¿tenemos los mismos objetivos? ¿hay diferencias entre hombres y mujeres..?

Existen muchas aplicaciones para móviles de ligoteo. Cuando hablamos de una app para chicos, normalmente el sexo, los genitales, el físico, la apariencia, la estética y las capacidades, virtudes y habilidades sexuales, son la antesala a una cita segura en caso de ser valorada como positiva para el receptor.

No obstante cuando hablamos de app para chicas, el físico, el sexo, la apariencia, etc. quedan relegadas a un segundo plano, dejando claro que lo que interesa primordialmente es lo emocional, la conexión entre ambas partes, la afinidad, el vínculo que se pueda crear entre ellas, en un principio en tono de amistad y más adelante esa típica frase “lo que surja”.

Sin embargo, esto no es una afirmación exacta. Ni los hombres son tan superficiales y promiscuos ni las mujeres tan emocionales y profundas. A la hora de la verdad tanto ellos como ellas puestos a ligar buscan varios elementos esenciales: diversión, afectividad, placer, compañía, atención, entretenimiento, una buena conversación, belleza (ya sea interna, externa o ambas), complicidad…

Este nuevo mundo tecnológico presenta una serie de ventajas a la hora de ligar con respecto a los “métodos más tradicionales” que se podrían resumir en una frase: “Tonteo gratis y a cualquier hora del día, con todas las personas que quieras, de la procedencia que quieras”, es decir:

  • Accesibilidad, cantidad y diversidad de “targets” (o sea, objetivos, ligues, amigos/as, o como les queramos llamar)
  • Sin limitación geográfica ni temporal.
  • Inmediatez.
  • Bajo coste o gratis.
  • Nos sentimos importantes, nos prestan atención, nos adulan… es muy tentador.
    Pero, a su vez, pueden presentar una serie de inconvenientes, que no debemos olvidar:
  • Puede que lo que conozcamos sea un “personaje”, una identidad creada. Puede ser una “farsa consentida” para divertirse, entretenerse y si cae alguien, fantástico.
  • No hay trato humano cercano, lo que puede facilitar actitudes más utilitaristas, manipulativas, frías y menos empáticas.
  • Es fácil caer la idealización del otro/a. En el mejor de los casos, damos la versión más optimizada de nosotros/as mismos/as. Es muy difícil encontrar a alguien que tenga un perfil verdadero y hable desde la más profunda sinceridad, con sus luces y sus sombras.
  • Existen casos de infiltrados/as en distintas páginas y apps haciéndose pasar por el sexo opuestos, con identidades falsas para “pillar” a sus parejas, o con una edad diferente (incluso con tendencias pedófilas, haciéndose pasar por menores, para embaucar a chicos y chicas y conseguir conversaciones, fotos, vídeos e incluso citas con alto contenido sexual).

 

Es por tanto necesario, que la persona que comience en este mundo diverso y peculiar esté bien informada de cómo se desarrolla la comunicación y las relaciones dentro de las mismas para minimizar el impacto de estos inconvenientes y que no dé lugar a malentendidos, daños o perjuicios.

Y ahora bien… ¿Qué opináis vosotros/as? ¿Fervientes admiradores o acérrimos detractores del ligoteo online? Compartid con nosotros vuestros pensamientos! Y si te ha gustado este tema, te invitamos a que continúes leyendo en nuestro siguiente artículo.

Virginia Guzmán (Psicopedagoga-Sexóloga)
Rebeca Lajos (Psicóloga-Sexóloga)



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