Si quieres averiguar cómo gestionar los celos, sigue leyendo.
Quizás te estés preguntando si sentir celos es algo normal, y en caso de que no lo sea, cómo dejar de ser una persona celosa. Los celos son una emoción universal con una base sociocultural. Es decir, no son una emoción básica innata (alegría, tristeza, miedo, asco e ira), sino fruto de aprendizajes y condicionada por nuestras creencias sobre el funcionamiento de las relaciones de pareja. No hay que confundir los celos con la envidia (desear lo que uno no tiene). En los celos, un@ teme perder lo que tiene y en este sentido, hay dos componentes básicos: la posesión y la inseguridad.
La persona celosa de algún modo considera a la persona amada “de su propiedad”, y perderla le provoca inseguridad, si bien ésta ya suele “venir de serie” en el/la celos@, lo que le lleva a ver amenazas en cualquier momento, incluso sin tener evidencia racional alguna. En ocasiones los celos también se despiertan al haber tenido una experiencia previa de infidelidad o abandono, o haber vivido en un entorno donde se han dado con frecuencia (familia, grupo de amig@s…).
Una mínima dosis de celos no tiene por qué ser indicio de patología (puede ser un sentimiento que nos lleve a cuidar, mimar y no querer perder a la persona amada), pero cuando son intensos e infundados, causan sufrimiento a la persona, se instalan en la mente de forma obsesiva y dirigen el comportamiento de la misma, entonces hablamos de su forma patológica y, por lo tanto, debemos desarrollar habilidades para gestionarlos.
Pero, ¿cómo saber si los celos son “normales” o patológicos? Las siguientes preguntas pueden resultar de ayuda: (Fuente: Echeburúa y Fernandez-Montalvo).
¿Se ha alterado algún área de tu vida (relación familiar, vida social, ámbito laboral…) como consecuencia de los pensamientos que tienes o de los comportamientos que realizas?
Si la respuesta es sí (excepto a la pregunta 4), quizás es momento de buscar ayuda psicológica, ya que es posible que estos celos obsesivos conlleven un grave deterioro de la relación de pareja y que ésta entre en un bucle negativo donde la persona celosa suele acabar atrapada en un mecanismo circular de difícil salida.
Si quieres averiguar cómo gestionar los celos, sigue leyendo.
Lo primero, si quieres combatir los celos y la inseguridad, es ser consciente de que eres celos@s y no “esconderte” en que es algo normal, ya que quieres mucho a tu pareja. Si no avanzas en este punto, poco podrás hacer al respecto. El siguiente paso consiste en tratar de averiguar qué hay detrás de esos celos: ¿Problemas de inseguridad? ¿Baja autoestima? ¿Celos retrospectivos de historias pasadas? ¿Falta de comunicación en la pareja? ¿Miedo al abandono y la soledad? Según sea una u otra causa, la forma de abordarlos será más o menos profunda (en algunos casos lo más recomendable es acudir a profesionales). Sea como sea, los siguientes consejos para dejar de ser celosa o celoso siempre serán beneficiosos:
Esperamos que estos tips sobre cómo evitar los celos te sean de utilidad. No olvides que los celos no son una “muestra de amor”, sino de inseguridad y posesión, y una buena relación de pareja debe alimentarse de otros elementos como el respeto, la libertad, la confianza y el diálogo (Para saber más: 5 claves para ser feliz en pareja).
Rebeca Lajos Rañó
Psicóloga y Terapueta de Pareja en Aidé