Del mismo modo que el concepto de salud cada vez está más presente en nuestra cotidianidad, en el terreno conyugal cada vez son más las personas que se preocupan por tener una relación de pareja sana, algo que no es sencillo, ya que solemos llevar a nuestras espaldas “pesadas mochilas” que lo dificultan. En otra entrada de este blog os planteábamos un artículo titulado “Cinco claves para ser feliz en pareja”. En él, os dábamos algunas pistas sobre aspectos que son deseables en una relación de pareja y que suelen tener una correlación directa con la felicidad conyugal (aunque no olvidemos que la felicidad radica en el bienestar con unx mismx y no en volcar en el otrx la responsabilidad de hacernos sentir bien).
Pues bien, siguiendo en la misma línea de ese artículo, hoy queremos plantearos tres cuestiones para la reflexión, que pueden ser de utilidad para “diagnosticar” el estado de tu relación de pareja, testarte a ti mismx y saber en qué medida tu relación es sana. Incluso si ahora no tienes pareja, no importa: tus experiencias en pareja del pasado y las expectativas de futuro te pueden servir de referencia (piensa que con estas reflexiones buscamos conocernos un poco mejor a nosotrxs mismxs y no tanto a la otra persona). Así que, ahí van.