Pues bien, veamos algunas pistas inspiradas en las que nos da Joan Garriga en su libro “El buen amor en la pareja”:
1. La relación debe ser fácil, debe fluir sin demasiado esfuerzo. Este es uno de los primeros consejos para ser feliz en pareja. Cuando una relación se convierte en un esfuerzo titánico, es difícil que nos sume. Hay una expresión bastante habitual en mi consulta que no por recurrente ha dejado de resultarme curiosa: “Es que cuando estamos bien, estamos muy bien”. La propia expresión de esta frase marca la excepción, cuando lo “normal” debería ser estar bien y que sólo ocasionalmente esta norma se rompiese. Si tienes que definir tu relación con esta máxima… es que algo no funciona. Cuando fluye una relación te sientes grande y haces que la otra persona también lo sienta. No esperas que el otr@ cambie para convertirse en tu ideal, en tu príncipe (o princesa) azul, sino que, básicamente, tal cual es, y desde la aceptación, la cosa funciona.
2. Que los miembros de la pareja no tengan naturalezas demasiado incompatibles, no sean demasiados diferentes. Esta es otra de las claves para ser feliz con tu pareja. A veces el enamoramiento anula nuestro “espíritu crítico”, nos lleva a una incapacidad real para valorar si la otra persona encaja con nuestro modo de entender la vida, el mundo, el futuro, nuestra realidad cultural y social… Esto no significa que las diferencias resulten insalvables, lo que supone es que habrá que aceptarlas y tratar de compatibilizarlas. Si intentas pasarlas por alto es probable que, a la larga, cuando la fase de enamoramiento deje que vuelva a aparecer tu espíritu crítico, estas diferencias irán haciéndose más patentes y con toda seguridad serán motivo de desencuentro.
3. Que los miembros de la pareja sean verdaderos compañeros, que sean amig@s. Otro de los grandes consejos para ser feliz con tu pareja. Sentir que el otr@ nos entiende y viceversa. De este modo, la pareja es una relación de acompañamiento hacia un objetivo común, donde cada un@ hará su camino, a su modo, con sus peculiaridades, pero sabiendo que la otra persona es un refugio para sentirse comprendid@, apoyad@ y querid@.
4. Que exista confianza en el otr@. Fundamental si quiero llegar a ser feliz con mi pareja. Es decir, tener la certeza de que tu pareja quiere tu bien y no te va a dañar. No hablamos de una confianza basada en el control, donde se exija sinceridad o infalibilidad absoluta. Hablamos de la convicción de saber que no es necesario protegerse del otr@, que no te va a hacer daño consciente con reproches, malas caras o acciones agresivas. Es saber que el otr@ conoce tus debilidades mejor que nadie, pero no las usará. Es tener la “kriptonita” del otr@ y no usarla nunca.
5. Que exista el deseo espontáneo de que el otr@ también esté bien, por encima de nuestros miedos o carencias. Para mí, sin duda, es una de las reglas para ser feliz en pareja más complicada de conseguir, porque implica una profunda generosidad. En ocasiones coartamos libertades y espacios de nuestra pareja para manejar nuestras propias inseguridades. A veces, incluso, querer a alguien puede significar dejar que se vaya de nuestro lado, aunque nos duela. ¿Complicado, eh?
¡Tranquil@! no te eches las manos a la cabeza si no cumple todo esto tu relación. Estos son, por decirlo de algún modo, los criterios de excelencia, aunque sin duda pueden darte pistas sobre si algo “cojea” en tu relación (especialmente si no se cumplen más que una o dos de las condiciones).