¿Te cuesta expresar tus deseos y necesidades de manera clara y respetuosa? ¿Sientes que, a menudo lxs demás no te comprenden o no valoran tus opiniones? Si es así, este artículo es para ti.
La comunicación asertiva se define como un estilo de comunicación en el que expresamos nuestras necesidades, opiniones y sentimientos de manera honesta y directa, respetando al mismo tiempo los derechos y opiniones de los demás. Se caracteriza por ser clara, directa, respetuosa y empática. Como decíamos, es una habilidad la mar de útil e interesante en nuestro día a día, ya que nos ayuda a establecer relaciones más saludables y satisfactorias, a resolver conflictos de manera constructiva y a aumentar nuestra autoestima y confianza en nosotrxs mismxs. Vamos, que es un verdadero “chollo”.
Si quieres mejorar tu autoestima y comunicarte de una manera óptima en cualquier contexto social, no dejes pasar estas recomendaciones basadas en técnicas asertivas:
1. Usa los mensajes “Yo”
O lo que es lo mismo usa el “Yo” en lugar del “Tú”: Cuando utilizas frases que comienzan con “yo”, te haces responsable de tus propios sentimientos y minimizas la posibilidad de que la otra persona se sienta atacada. Esto facilita una comunicación más abierta y menos defensiva. Evita el lenguaje acusatorio y comunica cómo te sientes utilizando expresiones que comienzan con «Yo me siento…», en lugar de culpar o criticar a lxs demás. Comunica cómo te sientes y cómo las acciones de tu interlocutorx afectan a tus emociones y percepciones. Ejemplo:
2. Expresa tus necesidades y deseos de manera clara
No asertivo: “Sería bueno, si tú lo ves procedente, si pudiéramos pasar más tiempo juntos.”
Asertivo: “Me gustaría que dedicáramos al menos una noche a la semana para hacer algo juntos, como ver una peli o cenar juntos.”
3. Escucha activamente
La asertividad no solo se trata de expresar tus propios sentimientos y pensamientos, sino también de escuchar y atender y entender a lxs demás. Practica la escucha activa mostrando interés genuino, afirmando, apoyando tu lenguaje verbal con el no verbal (contacto ocular, afirmaciones gestuales…), haciendo preguntas aclaratorias y reflejando lo que has escuchado. No juzgues ni interrumpas y si lo ves necesario, repite lo que has escuchado para asegurarte de que has entendido correctamente. Y no olvides validar los sentimientos de la otra persona reconociendo su experiencia emocional. Ejemplo:
4. Di “No” cuando sea necesario
No asertivo: “No creo que pueda… No me viene bien… Bueno, pero quizás pueda intentarlo.”
Asertivo: “No, no puedo hacerlo esta vez. Tengo otros compromisos que necesito atender.”
5. Usa el lenguaje corporal adecuado
Tu lenguaje corporal debe ser congruente con tus palabras. Una postura abierta y relajada, gestos naturales y un tono de voz firme pero calmado pueden reforzar tu mensaje. Ejemplo asertivo:
Si quieres pedir un aumento salarial, mantén una postura erguida, las manos relajadas, mantén un buen contacto visual y habla con un tono seguro y tranquilo. El no, ya lo tienes y no tienes nada que perder. Y no olvides que pidiendo de forma asertiva optimizar las posibilidades de conseguir lo que quieres.
6. Practica la empatía
No asertivo: “No entiendo por qué te molestas tanto por eso. Es una chorrada… Tienes la piel demasiado fina”.
Asertivo: “Puedo ver que esto es realmente importante para ti. ¿Qué crees que podríamos hacer para encontrar una solución que funcione para ambos?”
7. Maneja las críticas y los conflictos de manera calmada y reflexiva:
8. Haz un guión asertivo:
Es un plan escrito y preparatorio sobre cómo afrontar una situación de forma asertiva. Aquí te expongo un ejemplo con los pasos a seguir:
1. Expresar sentimientos y observaciones.
2. Explicar el impacto:
3. Establecer límites y solicitar cambios:
4. Ofrecer alternativas:
5. Concluir de manera positiva:
La asertividad es una habilidad esencial para una comunicación efectiva y saludable. Practicar estas técnicas te permitirá expresar tus necesidades y deseos de manera clara y respetuosa, creando relaciones más equilibradas y sanas a la vez que mejoras tu autoestima. Y recuerda que ser asertivx no es algo que se logre de la noche a la mañana: es una habilidad y como tal, la práctica es la que hace al expertx (por fortuna en tu día a día tienes infinidad de oportunidades para ponerla en práctica) y así transformar tu manera de comunicarte y mejorar significativamente tus relaciones personales y profesionales.
Espero que estas técnicas te sean útiles y ya sabes, si necesitas apoyo para desarrollar tu asertividad, nuestro equipo de psicólogas está aquí para ayudarte en este proceso. ¡Adelante!