¿Son mis celos normales?¿Soy un celos@ patológic@?
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¿Es normal sentir celos?

¿Es normal sentir celos?

Los celos son una emoción universal, con una base sociocultural. Es decir, no son una emoción básica innata (alegría, tristeza, miedo, asco e ira), sino fruto de aprendizajes. No hay que confundir los celos con la envidia (desear lo que uno no tiene). En los celos, uno teme perder lo que tiene y en este sentido, hay dos componentes básicos: la posesión y la inseguridad.

La persona celosa considera a la persona amada “de su propiedad”, y perderla, le ocasionaría inseguridad, si bien ésta ya suele estar de base, lo que le lleva a ver “amenazas” en cualquier momento, incluso sin tener evidencia racional alguna.

Una mínima dosis de celos no tiene por qué ser indicio de patología (puede ser un sentimiento que nos lleve a cuidar, mimar y no querer perder a la persona amada), pero cuando son intensos e infundados, causan sufrimiento a la persona, se instalan en la mente de forma obsesiva y dirigen el comportamiento de la misma, entonces hablamos de celos patológicos.

Existe una predisposición de la personalidad hacia los celos, pero requiere siempre de desencadenantes externos para que lleven a la celotipia o celos patológicos (ya sean aprendizajes, valores, experiencias pasadas…).

Los rasgos de personalidad celosa según Echeburúa y Fernandez-Montalvo son los siguientes:

1-      La inseguridad y la dependencia emocional: suelen ser personas con una mayor necesidad de refuerzo externo y de estimación, por lo que suelen mostrar patrones de dependencia de sus parejas. Suelen tener rigidez de pensamiento y poca tolerancia a la ambigüedad.

2-      La desconfianza ante los demás: ésta viene también de la mano de la inseguridad y en ocasiones, de pensamientos suspicaces y de “amenaza” externa.

3-      La baja autoestima: sentimientos de poca valía y/o inferioridad, que les llevan a creer de forma más o menos consciente, que los demás valen más.

4-      La introversión y la escasez de habilidades sociales

Hay que decir que no todos los que poseen están características tienen por qué desarrollar celos patológicos, ni que no pueda haber personas  celosa que no tenga estos rasgos. Sólo que, de poseer estas características, tenemos más probabilidades de desarrollar este tipo de patología.

Pero, ¿cómo saber si los celos son “normales” o patológicos? Las siguientes preguntas pueden resultarnos de ayuda: (Echeburúa y Fernandez-Montalvo)

  1.  ¿Eres incapaz de controlar los pensamientos relacionados con una posible infidelidad de tu pareja?
  2.  ¿Te resistes, sin éxito cuando empiezan los pensamientos sobre una posible relación de tu pareja con otra persona?
  3.  ¿Llevas a cabo diferentes comportamientos destinados a comprobar la posible infidelidad de tu pareja?
  4. ¿Has encontrado alguna vez, alguna prueba objetiva de la infidelidad de tu pareja?
  5. ¿Se ha alterado algún área de tu vida (relación familiar, vida social, ámbito laboral…) como consecuencia de los pensamientos que tienes o de los comportamientos que realizas?

Si la respuesta es sí (excepto a la pregunta 4), quizás es momento de buscar ayuda profesional, ya que es posible que estos celos obsesivos conlleven un grave deterioro de la relación de pareja y que ésta entre en un bucle negativo donde la persona celosa suele acabar atrapada en un mecanismo circular de difícil salida:

ESTIMULO DESENCADENANTE —–> PENSAMIENTO DE SOSPECHA —–> SENTIMIENTO DE CELOS—–>

—–> MALESTAR  —–> CONDUCTAS DE COMPROBACIÓN (búsqueda de evidencias o motivos de descarte)—–>

—–> ALIVIO MOMENTÁNEO (hasta la aparición de un nuevo estímulo desencadenante)

Por otro lado, cuando la pareja de la persona celosa empieza a sentir que los interrogatorios y las comprobaciones son constantes, puede caer en el “error” de ocultarle cosas (para evitar una discusión o una situación tensa), lo cual llevará a un incremento de la susceptibilidad del celoso/a. Así, ambos quedan atrapados en un círculo vicioso sin retorno.

Si te sientes identificad@ con alguno de estos dos perfiles, quizás es el momento de buscar ayuda profesional. Los celos no son una “muestra de amor”, sino de inseguridad y posesión, y una buena relación de pareja debe alimentarse de otros elementos como el respeto, la confianza y el diálogo (para saber más: https://aidepsicologia.com/cinco-claves-para-ser-feliz-en-pareja/)

 

Rebeca Lajos Rañó

Psicóloga-Terapeuta de Pareja en Aidé

 

 



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