beneficios psicologicos del deporte

6 beneficios psicológicos del deporte. Mens sana in corpore sano

Nos encontramos en una situación en la que nuestros movimientos están limitados: podemos salir a caminar, correr, montar en bicicleta, etc., pero solo 1 hora al día y en una franja horaria determinada. Esto, aunque no lo parezca, puede tener consecuencias negativas, tanto a nivel mental como a nivel físico. Nuestros cuerpos están diseñados para el movimiento, por lo tanto, una vida sedentaria y de inactividad es muy perjudicial para nuestra salud.

Dado que siempre nos hablan de los beneficios del ejercicio físico en nuestra salud, hoy os hablaré de los beneficios del deporte a nivel psicológico. Además, os daré una serie de pautas para motivaros a que empecéis a practicarlo, aunque estéis encerrados/as en casa. ¡Vamos allá!

6 beneficios del deporte para nuestra salud mental

1. Mejora el estado de ánimo

Hay estudios científicos que han demostrado que uno de los beneficios psicológicos de la actividad física es ayudar a que nuestro organismo segregue sustancias como las endorfinas, que hacen que tengamos sensación de felicidad y de bienestar. A corto plazo, la realización de ejercicio físico nos puede generar sensación de cansancio y agotamiento, pero merece la pena practicarlo, como mínimo, tres veces por semana, pues conseguiremos esa sensación tan placentera provocada por las endorfinas.

2. Reduce el estrés y la ansiedad

En este período de confinamiento, el hecho de estar en casa no implica que el estrés y la ansiedad desaparezcan. De hecho, muchas personas siguen trabajando desde casa, mientras que otras tienen estrés o ansiedad generados por cargas familiares o por cualquier otra circunstancia. Seguro que pensaréis que antes podíamos salir, al menos, y reducir un poco ese estrés. También es cierto que podemos tener un alto nivel de ansiedad generado por las noticias que vemos a diario, ya que no son nada buenas, o por la situación económica que muchas personas están viviendo, donde abunda la incertidumbre. Pues otro de los grandes beneficios psicológicos de la actividad física realizada en casa, es poder reducir el reducir el estrés y la ansiedad considerablemente porque descargamos tensiones acumuladas, movemos casi todos los músculos de nuestro cuerpo y establecemos un tiempo dedicado, única y exclusivamente, a realizar la actividad deportiva. ¡Un tiempo para nosotros!

Hay evidencias científicas que demuestran que uno de los beneficios mentales de hacer ejercicio es el incremento de la producción de norepinerina (noradrenalina), que es un químico que puede moderar la respuesta de nuestro cerebro ante el estrés. De esta manera, esta sustancia consigue bajar los niveles de estrés, manteniéndolo en parámetros moderados y saludables. Nuestro cerebro también produce sustancias que reducen la ansiedad cuando realizamos alguna actividad deportiva.

3. Nos saca de la rutina

Estar confinado implica tener pocas opciones en cuanto a la realización de actividades. O al menos esa es la idea que muchas personas tienen. ¡Pues cambia el chip! Hacer ejercicio físico en casa es posible y nos saca de la rutina diaria, pues generamos un espacio de tiempo dedicado al disfrute y a nosotros mismos, muy necesario en estos momentos en los que las opciones de ocio se han limitado a las cuatro paredes de nuestra casa.

4. Ayuda a conciliar el sueño

Son muchos los expertos que coinciden en afirmar que la práctica diaria de ejercicio físico ayuda a la salud mental y a conciliar el sueño. Es normal: corremos en la cinta o hacemos bicicleta estática, por ejemplo, y nos cansamos hasta tal punto que luego dormimos a pierna suelta. ¡Pruébalo! No hay nada mejor que el movimiento para generar cansancio y dormir las horas necesarias y, dicho sea de paso, dormir del tirón. ¡Eso es muy saludable!

5. Previene el deterioro cognitivo

Volvemos otra vez al tema de la secreción de sustancias químicas por parte del cerebro. Hay varios estudios que afirman que deporte y salud mental van de la mano. De hecho, aseguran que si realizamos ejercicio físico ente los 25 y los 45 años, conseguimos aumentar la secreción de sustancias químicas (dopamina, serotonina, norepinefrina, etc) que ayudan a nuestro cerebro a prevenir la degeneración de las neuronas que forman parte del hipocampo. Las neuronas del hipocampo son las responsables de la memoria y del aprendizaje, por lo tanto, si las preservamos estaremos previniendo la aparición de enfermedades como el Alzheimer o los infartos cerebrales, pues también tienen efecto protector cardiovascular.

6.- Mejora la autoestima

Tal y como hemos visto anteriormente, las endorfinas tienen efectos muy positivos en nuestro organismo. Empezando por esa sensación de felicidad y bienestar que tenemos cuando acabamos la práctica deportiva, por supuesto. Pero, además, otro de los beneficios del ejercicio físico a nivel psicológico es que nos ayuda a reducir esos kilos que pensamos que nos sobran, a tener un cuerpo más atlético y, en definitiva, a sentirnos capaces de hacer cosas que antes tal vez no hacíamos. Un buen ejemplo es practicar atletismo: al principio no os veréis capaces de correr 5 kilómetros, pero con el tiempo y el esfuerzo, probablemente conseguiréis recorrer 10 kilómetros o incluso más. Luego tal vez os planteéis hacer 5 kilómetros en 20 minutos, y cuando lo consigáis os sentiréis bien, porque habéis alcanzado un objetivo.

¡Consejos para motivaros a que practiquéis actividad física y así mejoréis vuestro bienestar psicológico!

1. Registrad vuestros avances

Somos la sociedad de la inmediatez: necesitamos saber que lo que hacemos sirve para algo y tenemos que saberlo al momento. Una muy buena idea es recurrir a aplicaciones que registren nuestros progresos. Es más: algunas Apps incluso nos premian cuando conseguimos nuestros objetivos y nos permiten compartir nuestros avances en redes sociales.

Si no queréis recurrir al móvil, otra muy buena opción es el uso de autorregistros. Los autorregistros son tablas que podéis elaborar vosotros/as mismos/as para anotar los ejercicios que realizáis cada día, los avances, las sensaciones etc. Si colocáis esta tabla en un lugar visible, siempre la tendréis a mano y podréis tener una visión global de todos vuestros avances en materia deportiva.

2.- Premiaros

Las recompensas alimentan nuestra motivación. Y la motivación es la responsable de activar, mantener y dirigir nuestras conductas. Es necesario que os premiéis por haber alcanzado vuestros objetivos. Los premios pueden ser tomaros un descanso, un baño relajante en la bañera, tomar unas cervezas o simplemente ver tranquilamente esa película que tanto tiempo tenéis pendiente de ver.

¡Vosotros/as elegís el premio!

3.- Ejercicio en compañía

Probablemente estéis en casa con vuestras familias. Aprovechad para compartir el ejercicio físico con vuestros/as hijos/as, parejas, padres o madres. El ejercicio en compañía es mucho más bonito y menos duro, porque podéis hablar mientras lo realizáis, echaros unas risas, etc. ¡Incluso os podéis ayudar!

4.- Cread una zona en casa para ello

Puede ser el salón, la terraza, el patio, etc. Donde os venga mejor. Incluso, aunque tengáis que mover muebles, ¡no pasa nada!: ya sabéis que esa zona, a la hora que hayáis decidido, será vuestra zona de deporte. Con esto conseguimos que nos dé menos pereza realizar ejercicio físico, porque ya sabemos donde lo vamos a hacer y cómo hacerlo. Una vez tengáis elegida la zona, podéis colocar un cartel que os motive, fotos, luces e incluso música. Si pensáis en seguir vídeos de entrenamiento personal (de cualquier plataforma on-line) es recomendable que tengáis una televisión cerca para poder seguir las pautas que os vayan dando.

5.- Empezad por metas alcanzables

Uno de los motivos por los que la gente abandona la práctica deportiva es porque se desmotiva o porque piensan que nunca alcanzarán las metas que se han propuesto. ¡Pues no os pongáis metas imposibles! Empecemos poco a poco. Si tenéis en casa una bicicleta estática y queréis entrenar para recorrer una distancia de 50 kilómetros, y nunca habéis recorrido más de 10 kilómetros con la bicicleta normal, mi consejo es que empecéis primero recorriendo distancias asequibles: 5 kilómetros, luego 10 kilómetros, etc. Debéis aumentar la distancia conforme consideréis que podéis hacerlo, sin forzar. Con el tiempo, conseguiréis alcanzar los 50 kilómetros y os sentiréis bien, porque lo habréis hecho.

Espero que con estos consejos que os he dado y con todos los beneficios que tiene el ejercicio para la salud mental, podáis disfrutarlo tanto como yo.

José Antonio Marco Juan.

Psicólogo y orientador educativo. Fundador de Psicología En Vena



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