como hablar de sexo y sexualidad con los niños (guía para padres)
17702
post-template-default,single,single-post,postid-17702,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-11.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.1.1,vc_responsive
 

Mamá…¿qué es el sexo?: cómo hablar de sexualidad con los niños

Mamá…¿qué es el sexo?: cómo hablar de sexualidad con los niños

Cómo hablar de sexualidad con nuestros hijos (I)

 

Es posible que muchos padres y madres os hayáis preguntado alguna vez cómo y cuándo hablar con vuestros hijos acerca de la sexualidad. La popular y extendida creencia de que la sexualidad está exclusivamente asociada a la edad adulta, y que los niños y niñas no deben saber sobre este tema hasta que lleguen a la adolescencia (porque no están preparados para entenderlo), nos lleva a tener ciertas dificultades a la hora de responder a nuestros hijos/as preguntas que nos hacen sobre la sexualidad e impide que puedan entenderla como un fenómeno natural.

Los seres humanos somos seres sexuados desde el nacimiento, y por ello los niños tienden a explorarse desde temprana edad movidos por la curiosidad. La sexualidad no sólo abarca todo lo referido a las relaciones sexuales, sino que comprende la orientación sexual, la identidad sexual (identificarse a sí mismos como niños o niñas), la afectividad y el ámbito relacional. Si a esto le sumamos la información que nos llega a través de los medios de comunicación, es muy posible que los niños se enteren de algunos detalles que puedan generarles dudas. Y es por eso que nosotros debemos estar preparados para responder esas dudas adaptando las respuestas a la edad y el nivel de madurez de nuestros pequeños.

 

¿Qué debemos hacer si nuestros hijos nos hacen preguntas relacionadas con el sexo?

A la hora de responder a las preguntas de nuestros hijos, debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Debemos mostrarnos accesibles y abiertos en todo momento. Los niños, que son curiosos por naturaleza, tienden a observar el mundo que les rodea y nos hacen muchas preguntas acerca de las cosas que no comprenden, que son novedosas o que les llaman la atención. Y nosotros somos quienes vamos resolviendo esos interrogantes y enseñándoles poco a poco cómo es y cómo funciona el mundo que les rodea. La sexualidad es una parte más de nuestras vidas, por lo que es conveniente que nos mostremos abiertos y receptivos a sus preguntas para evitar que se acabe identificando como algo “malo” que “debe ocultarse”, algo sobre lo que no se puede preguntar, un tabú.

 

  • La sexualidad es una parte totalmente natural del ser humano, y esa es precisamente la imagen que debemos darle a nuestros hijos. Hombres y mujeres tienen órganos y caracteres sexuales más o menos visibles, y éstos forman parte de nuestra anatomía y de nuestra identidad. Si una niña nos pregunta, por ejemplo, qué es el “toto”, no debemos alarmarnos. Debemos explicarle que es una parte del cuerpo que tienen todas las niñas, al igual que el pecho, y que sirve para “hacer pipí”. Si la niña usa un término eufemístico, nosotros usaremos el nombre real de la parte a la que nos estemos refiriendo (en este caso, hablamos de la vulva; de hecho, debemos llamar las cosas por su nombre para tratar con total naturalidad el asunto). O en el caso de un niños, explicarle que el pene es lo tienen todos los niños y sirve para hacer pis. Los detalles que se den dependen de la edad y la madurez de los niños. Estos casos son ejemplos de lo que se le podría decir a niños muy pequeños, de unos 2-4 años (por ello sólo se habla de hacer pis y no se profundiza más).

 

 

  • En relación a los anteriores ejemplos, destacamos la importancia de dar respuestas simples, pero adecuadas, a los niños cuando nos pregunten. El hecho de que los niños estén en fase de desarrollo implica que su mentalidad no es tan compleja como la de los adultos, por lo que no ven las cosas de la misma manera en que lo hacemos nosotros. Cuando nos hacen una pregunta acerca del sexo, sus intenciones no tienen ningún tinte “perverso” y “salido de tono” que los adultos a veces le atribuimos, sino que son preguntas con intenciones más simples (cómo la de resolver una duda o entender una parte de su cuerpo). Por tanto, debemos dar una respuesta que ellos entiendan y adaptarla a su nivel de madurez. Si un niño de 5-6 años nos pregunta qué es el sexo, por ejemplo, no hace falta que se lo definamos como si fuésemos la Real Academia Española, sino que podemos que explicarle que es una “forma de relacionarse en la que dos personas se unen y están muy cerca la una de la otra”. También podemos decirle que “es algo que hacen los papás cuando están solos y tranquilos, y que es el momento en el que se crean los bebés”.

 

  • Otro matiz importante a la hora de hablar con nuestros hijos de este tema es no intentar posponer la pregunta para resolverla “otro día” ni tratar de evitarlas. Lo mejor es que estas preguntas se respondan en el momento en el que el niño nos la formula, o en caso de no saber dar una respuesta en ese momento, explicárselo tan pronto como sea posible.

 

En el próximo artículo, os daremos algunas pautas más de cómo manejar esta información con los más pequeños de la casa. No os lo perdáis!

Papá.. ¿qué es el sexo? Cómo hablar de sexualidad con los niños (parte 2)

 

Paula Domínguez Alarcón

Alumna en prácticas en Aidé



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies