CONSEJOS PARA REACTIVAR LA VIDA SEXUAL I: LA SEMANA DEL SEXO RÁPIDO | aidepsicologia
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CONSEJOS PARA REACTIVAR LA VIDA SEXUAL I: LA SEMANA DEL SEXO RÁPIDO

¿Falta de tiempo para el sexo?
¿Pereza para “ponerse”?
Trabajo, casa, familia…. ¿El sexo es el último de la lista?

Si la respuesta es si… quizás deberías platearte esta estrategia: “la semana del sexo rápido”. No pretende ser una técnica para solucionar dificultades sexuales más específicas, pero sí para superar muchas barreras cotidianas que nos limitan a la hora de disfrutar de nuestra sexualidad de forma cotidiana.

En las consultas de sexología solemos recomendarlo para romper un poco con la rutina y recuperar la idea de “jugar por jugar”, sin finalidad ni expectativas. A veces no nos damos cuenta de que estamos “procrastinando” (o dejando para mañana que es su nombre popular) los encuentros. Esto suele pasar más aún si se ve el encuentro como algo largo, que requiere no estar muy cansado/a, o con demasiadas cosas en la cabeza, y entonces es cuando se va dejando para ese momento idealizado, en el que tendré mucho tiempo por delante, estaré descansado/a, no tendré preocupaciones ni obligaciones pendientes, y….claro, ese momento no llega, y volvemos a dejar para otro día, normalmente del fin de semana y a veces ni ahí conseguimos encontrar ese hueco de tiempo donde estamos tranquilos/as, descansados/as, y sin nada pendiente de hacer.

Este juego consiste en romper con la idea de “sexo= algo largo y complicado de encajar” y cambiarla por “sexo= rato divertido”. Esa semana del sexo rápido pretende pillar a la pareja por sorpresa en cualquier situación cotidiana, y excitarla. A veces puede acabar en un encuentro con penetración, puede acabar en masturbación, sexo oral, o un simple “calentón”, de estos que luego se nos vienen a la cabeza durante el día, nos sacan una sonrisa y nos hacen sentir de nuevo adolescentes. Y que cuando menos… despertará nuestro deseo.

¡Y atención! ¡Ni siquiera tiene por qué ser recíproco! Puedo sorprender a mi pareja en la ducha, en la cocina, o cuando está leyendo y excitarla y estimularla hasta que llegue al orgasmo y sin que a mí me haga nada después, ya me tocará en otro momento y así es algo diferente. Y añado más, en mi opinión, el juego sigue siendo divertido y va a tener resultados estupendos, aunque no se llegue al orgasmo y se queda en unos minutos de provocación, diversión o pasión.

El/la miembro de la pareja “sorprendido”, deberá dejarse llevar por la situación… y aparcar posibles pensamientos negativos del tipo “ahora no es el momento…”, “tengo mil cosas que hacer…”. En lugar de ellos, pensaremos… ¿Y por qué no? Voy a jugar, a divertirme, a disfrutar… ¿qué tiene de malo?

(Será cada pareja la que establezca sus límites o pongan las condiciones que crean les van a resultar mejores).

Así que ¡a jugar! que cualquier momento es bueno para sorprender a la pareja y, se haga lo que se haga, si es sorpresa, seguro que estará rompiendo la rutina.

Begoña Ramos González
Psicóloga-Sexóloga



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